El viaje

​La forma en que yo concibo al autoconocimiento es como un viaje.  Un viaje hacia dentro de nosotros mismos puesto que hay mucha terra incognita aún por descubrir.  El viaje hacia afuera es una metáfora del gran viaje: el viaje hacia adentro.

Cuando comprendemos que el universo es simétrico vemos que cada viaje, cada salida hacia afuera, es una entrada, una profundización hacia dentro de nosotros mismos.
Los viajes han sido en mi vida grandes maestros porque como nadie ni nada me han provisto de las condiciones necesarias para el auto conocimiento: ausencia de mis territorios familiares, desapego de lo seguro y además, la oportunidad de estar conmigo misma. De ser yo mi compañía. De conocerme, escucharme, probarme, desafiarme, respetarme, perdonarme y expandirme.

He hablado mucho siempre del espíritu de las cosas y del espíritu de los lugares. He visto cómo cada lugar del mundo me toca, me llama y me convoca. El espíritu de los lugares ya ha ingresado a mí para el momento en que siento la necesidad de visitar algún lugar.  He hablado con el espíritu de los países, he visto y conectado con los ángeles de los lugares, y pienso seguir haciéndolo para seguir creciendo.

He comprendido después de muchos años de andanzas y aventuras que no tenemos límites, que somos habitantes de un cosmos infinito que lejos de ser distante y frio es participativo y siempre nos dice: ¿Por qué no?

Aprendí que somos nosotros los que decimos NO cuando todo el universo siempre dice SI. Vivimos en un universo infinito, ilimitado y constante. No dice un día SI y al otro dice NO. Es constante, o sea, siempre dice SI.

Lugares maestros

 

No creo que los aprendizajes requieran como condición sine qua non de lugares específicos pues, no se trata nunca de los lugares en sí sino más bien del tipo de experiencias que ciertas culturas y paisajes propician obligándonos a atravesar desafíos que, en mi caso, los viví, estando sola en escenarios no familiares, algunos muy primitivos, con creencias y costumbres diametralmente distintas a las mías.

 

Lloré sola en la noche inefable del desierto del Sahara, compartí momentos de algarabía, inocencia y celebración con las tribus bereberes al norte de África, quedé arrobada ante la mera cercanía y presencia de los nativos americanos al noroeste de California, medité en las alturas majestuosas del Monte Shasta, tomé parte de ceremonias sagradas en pueblos que consideramos primitivos, lloré a los pies del Buda dorado en  Wat Pho, Tailandia, aprendí lo que es el fervor religioso brutalmente honesto con los habitantes de la pequeña isla de Bali donde existen 20.000 templos. Me sentí insignificante ante las inmensidades de ese tigre indomable y silencioso que es Malasia. Volví a sentirme sola y deprimida en Singapur donde todo brilla en un lujo tan excesivo como obsceno. Singapur me aleccionó sobre la tristeza y la soledad que suele acompañar en más de una ocasión a la riqueza extrema. 

 

Asimismo, comprobé no sin dolor  en Canadá cuán errada estaba respecto a lo que creía que era “el camino”, pues en Toronto mis maestros de entonces me borraron de un plumazo lo que había asimilado en tantos textos durante mi carrera universitaria. Me tocó sufrir mi primer episodio depresivo en Paris donde el afuera que brillaba contrastaba con mi interior doliente, opaco y enmohecido.

 

Comprendí petrificada por la emoción y el miedo en la torre de Londres y ante el Mar del Norte que la magia existe si nos permitimos creer en ella y darle tan sólo una oportunidad. Las noches nevadas en Escocia me mostraron el paisaje más surrealista que vieron mis ojos bajo las estrellas de la noche escocesa. Caí de rodillas en Stonehenge sobre el suelo de la Gran Bretaña, tierra sublime, tierra de druidas y de  planicies plagadas de bosques sagrados.

Llore lágrimas de pánico en India y también lágrimas de alegría. Llore por la humanidad doliente en Cambodia.

 

Nuevamente, lloré en México por el dolor. Dolor en el cuerpo y en el alma. Además de enfermarme también luego en Italia y en España, Venezuela marcaría un hito pues  caminé sola rozando los límites del abismo, esta vez, peligrosamente muy cerca de sus bordes. Por eso, el año 2009 en Caracas marcaría lo que mi maestra americana llama un “giro karmatico”. Pude ver a Dios cara a cara en Caracas. Como dije antes, y vuelvo a remarcar, no soy una persona religiosa pues no creo que la Divinidad sea patrimonio único de una determinada religión, dado que, por definición, no existe lugar donde Dios o la fuente suprema creativa de todo lo que existe, deje de estar. Podemos sentir a la divinidad dentro de los templos como fuera de ellos, pues, no existe lugar donde la Divinidad no esté presente.

Hice las paces con Brasil cuando comprendí  que este país contundente, lujurioso e insolente me trajo lo que me trajo porque estaba destinado a ser  uno de los más grandes maestros de mi vida. Hoy aprendí a querer a Brasil. Ningún país tuvo una presencia más potente en mi biografía que este gigante verde y pródigo capaz de parir tantas palmeras como maestros hechos de tonos dulces y cadencias aceitadas.

 

Nueva York, Hawai, Alemania, Uruguay, Chile y Ecuador fueron terrenos complacientes, que me permitieron momentos de reposo y sereno descanso. No obstante, gracias a la placidez de estos entornos pude identificar con claridad cuáles eran los caminos que se habían agotado para mí. Estos maestros complacientes fueron territorios nobles que me mostraron en forma certera qué senderos habían ya cumplido su cometido en mi derrotero vital. ¡Gracias!. Ante todos me inclino en reverencia y agradecimiento ante los maestros que tuve, que tengo y a los que he de tener. Aprendí lo más valioso: todos son distintos pero todos son el mismo y son Uno.

Marzo 2019 - Nos vamos a Costa Rica

Nos vamos al Planeta Esmeralda!
Me acompañas a un verdadero trabajo de comunión con Dios?
Costa Rica hierve de vida: bañada por dos océanos es uno de los países con mayor diversidad ecológica del planeta: selva tropical, playas salvajes, volcanes, cascadas, arroyos, ríos y lagunas! Pero lo bueno es que la Madre Naturaleza allí es RESPETADA, HONRADA!!!! Han sabido ver en Ella a Dios!
En este entorno haremos un profundo trabajo de conexión con nuestro interior con distintas técnicas contemplativas. Costa Rica posee una extraordinaria riqueza biológica (de plantas y animales). Es una mina de oro..., pero de oro verde, pues esa riqueza natural se renueva... porque la cuidan. En Costa Rica… cuidan al planeta.
El país cuenta con al menos el 5% de todas las especies naturales conocidas del planeta. Esto quiere decir que, a pesar de su pequeño territorio, es una de las regiones del mundo con mayor concentración de seres vivos y con algunos de los bosques primarios más complejos del mundo. Vamos a sumergirnos en este vergel tropical para sentir la vibración sanadora que provee la naturaleza cuando se la respeta y se la deja SER. Una comunión con la VIDA en todo su esplendor. 

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¿Porque elijo el sudeste asiático?

​Si bien he recorrido otras regiones de Asia, puedo decir que adopté al sudeste asiático como mi lugar en el mundo.  

La razón es que allí encuentro como en ningún otro lugar del planeta una síntesis de culturas que es sorprendentemente única, fruto de la conjunción de estos pueblos diversos con miles de mundos diferentes que nunca se terminan por descubrir! … y la verdad es que en un mismo día puedo sentir que estoy en China, India y Medio Oriente.

 

El sudeste asiático es una mezcla de distintos elementos que para mí, son todos exquisitos:

Una serena sofisticación, una combinación única de templos impresionantes perdidos en montañas brumosas o selvas alucinantes, espiritualidad a flor de piel, devoción sincera y activa, las mayores construcciones religiosas del mundo; los monjes con sus típicas túnicas deambulando sigilosos, parajes exóticos y tropicales cargados de historia y tradición, volcanes activos, palacios fantásticos, humo de incienso  dentro y fuera de construcciones antiquísimas, las ceremonias religiosas en el corazón de ignotos bosques tropicales, playas paradisíacas, muestras de arte expuestas bajo el cielo entre miles de tonalidades de verdes, fauna, flores y arrozales en terraza, pura vitalidad…

Sumado a todo esto, la calidez de sus habitantes, siempre acogedores con la sonrisa eterna en sus rostros; amables al extremo, su gastronomía sofisticada plagada de color, con cierto aroma a picante en el ambiente; los mercados súper coloridos… y tanto más… sé que me olvido de muchas joyas escondidas que me quedan por descubrir….

Por esto, cada viaje es siempre único e irrepetible, por todas estas razones y porque aunque se vaya una y otra vez, definitivamente, no se vuelve nunca igual.  Comulgar con este tipo de devoción hacia lo divino en forma cotidiana nos modifica, nos desafía, nos provoca y nos lleva a cuestionarnos sobre la calidad de nuestra relación con el universo, la espiritualidad, la divinidad como cada uno la entienda… y la humanidad misma.

SOBRE MIS VIAJES
 

BALI la pequeña isla hindú es un oasis hinduista rodeado de un país estrictamente musulmán (de hecho el país del mundo donde hay más musulmanes).

Esto repercute directamente en la cultura, las tradiciones y en la manera de pensar de sus habitantes, siempre relajados y casi siempre con una sonrisa en la boca.  Bali es del tamaño de Ibiza, conocida como la joya de Indonesia, o la isla de los dioses.

Vuelvo a esta isla una y otra vez porque cada vez es distinto y esto se debe a que, a mi parecer, es uno de los lugares más enriquecedores del mundo, una mezcla única de cultura excepcional, paisajes y playas tropicalesbosques frondosos. Jamás podría cansarme de Bali y de los balineses.

El agua para ellos es un elemento esencial, símbolo sagrado, bendito y de purificación, por ello se puede decir que el agua es protagonista en Bali ...en cada rincón, vemos estanques, cascadas, manantiales y piscinas deliciosas, coronadas por vegetación lujuriosa, estatuas, esculturas, color y devoción sincera.

El "hinduismo balinés" es único pues mezcla la creencia en los dioses y doctrinas hindúes con creencias animistas, sumado a esto, el culto a tradiciones antiguas y dioses budistas. Una combinación exquisita que no he visto en ningún lugar del planeta! Creo que por ello son los balineses tan encantadoramente irrepetibles. No encontré un pueblo que se les parezca!

Por ello la religión balinesa es única en el mundo, y todo ello se estructura en torno a una serie de ritos y festivales, que marcan etapas a lo largo de toda la vida, hasta la muerte. Se estima que 1/3 de las horas laborales de una mujer balinesa se gastan en preparaciones, participación en ceremonias y limpieza después de la ceremonia. Los balineses son felices si alcanzan y mantienen su balance mental y espiritual: necesitan mantenerse en el centro de la matriz, en un estado de balance perfecto. Jamás me tope con un balinés maleducado, pretensioso, enojado o sin su sonrisa única! Sonríen con los ojos, con el alma!

Ubud es un pueblo situado en el centro de Bali y constituye uno de los principales centros artísticos y culturales de la isla. Es la capital del arte con  mil y un rincones deliciosos. La cultura es la de vida sana, música gamelan, arte por doquier, danzas, comida vegetariana y equilibrada, yoga, meditación, hidroterapias con unos baños herbales únicos, y los más deliciosos jugos vegetales, Sumado a esto, una diversidad de masajes, de hecho... hay más de 20 tipos de masajes balineses.

Es  la tierra del chocolate puro, negro y amargo, y del carísimo café Luwak, su delicioso sabor no se debe al fertilizante con que se abonan sus plantaciones, sino a que sus granos se obtienen directamente de los excrementos de las civetas, un felino asiático que come los frutos de la planta del café y los fermenta en su estómago al hacer la digestión.

Alemania es un hito en mi historia personal. Fue el primer país que, siendo muy joven, conocí fuera del continente americano. Hoy siento que no fue casualidad.
Estando yo frente al imponente e indómito Mar del Norte, en Inglaterra sentí una reverencia y un arrobamiento impresionante. No había nada de atractivo allí : una helada tarde gris, nublada y triste. El mar rugía. No obstante, sentí algo indescifrable, era una mezcla de atracción mezclada con seducción y reverencia. Iban a pasar muchos años para, luego de escuchar el llamado de las runas vikingas, pudiera yo comenzar a comprender que en ese Mar del Norte había tenido yo una vida remota entre la civilización vikinga.
Después de años, en 2016, tuve la necesidad urgente de volver a Alemania. Me quede unos cuantos días vagando casi sin rumbo.
Un día, me salí de la autopista y me perdí. Entré en una especie de bosque. Casi laberintico.
Fuerte fue mi emoción cuando aparecí ante el Institute Max Planck.
Otra vez la casualidad. Max Planck, el padre de teoría cuántica, quien fuera durante años mi admirado ídolo por su rol en el nuevo paradigma, por hacerme comprender mejor a la espiritualidad, desde su corazón vivo, me estaba convocando.
La física cuántica para mí es espiritualidad explicada. Donde antes debíamos conformarnos con CREER, hoy podemos SABER gracias a hombres pioneros, y geniales como Max Planck. La Física Cuántica nos muestra que el mundo no es esa cosa estática, dura e inamovible que aparenta ser. Por el contrario, es un lugar fluido que se construye continuamente según nuestros pensamientos (individuales y colectivos), nuestras percepciones y nuestros estados de conciencia.
Planck nos enseñó que: “Toda la materia existe por virtud de una fuerza que hace vibrar las partículas del átomo y mantiene unido a este sistema solar en miniatura… Debemos suponer que detrás de esta fuerza existe una MENTE consciente e inteligente. Esa MENTE es la MATRIZ de toda la materia”
Lo “cuántico” posee una mística más allá de lo científico. La teoría cuántica  –que describe partículas extremadamente diminutas– dejó de ser una rareza de laboratorio y ahora invade nuestras vidas y se encuentra en el celular, en los códigos de barras,  en el número de la tarjeta de crédito, en la medicina, etc. La “cuántica” aparece cada vez más en términos como “sanación cuántica” y “políticas cuánticas”.

Cuando Max Planck (1858-1947) entró en la universidad parecía que en la Física todo estaba descubierto. De hecho, algunos de sus profesores le habían recomendado que se dedicase a las Matemáticas, que la Física no tenía futuro. Premio Nobel de Física, hoy está considerado uno de los mejores físicos del siglo XX.  Probablemente, sin Planck no existirían hoy en día las computadoras tal y como las conocemos. Muchos científicos utilizaron las teorías de Planck para generar las suyas propias, entre ellos Albert Einstein y Niels Bohr.
Planck inventó la teoría cuántica en 1900, pensando que sólo era un truco matemático. Pero su “truco” explicaba por qué los físicos de la época no podían responder  a esta pregunta: “¿Cuál es la naturaleza de la luz emitida por una llama o cualquier otro cuerpo caliente?” Sabían que la luz era una onda electromagnética generada por partícu­las cargadas eléctricamente, como los electrones, pero el problema era que los cálculos que usaban para aplicar esta teoría contradecían los resultados de laboratorio sobre el espectro de luz generado por objetos calientes.
Albert Einstein dijo: "Era un hombre a quien le fue dado aportar al mundo una gran idea creadora". De esa idea creadora nació la física moderna.

Guatemala Por qué son tan fervientes?

La palabra procesión, del latín procedere, significa marchar, ir hacia adelante.  Para muchos participar en una procesión significa dar un homenaje y reconocimiento publico a Jesús, la Virgen o los Santos que se van portando en andas. En la Semana Santa existe un motivo penitencial: los penitentes salen en las procesiones para limpiar sus pecados y mostrar públicamente su arrepentimiento.

por esta razón, se engalanan las calles con las famosas alfombras hechas de flores, se arreglan y se visten las casas y los balcones.

 

Los famosos Cucuruchos en Guatemala son los cargadores, o sea, una persona que participa en procesiones para Cuaresma y Semana Santa. Antes se los denominaba penitentes.

Los Cucuruchos llevan en sus hombros las imágenes sagradas meciéndose al compas de las marchas fúnebres. Antes se colocaban un cono para taparse el rostro y así evitar ser identificados en medio de la multitud pues existía peligro de atentados contra figuras publicas.

 

Actualmente la Cuaresma y Semana Santa ha sido declarada como Patrimonio Cultural Intangible de la Nación por lo que esta tradición es icono singular de Guatemala pues se celebra en todos sus rincones.

New York.

 

Ejemplo de Arte Vivo.

 

Brooklyn

Verde, bosques, paz, su biblioteca mítica con su gran portal icónico.

 

El águila en el portal de la biblioteca

 

El portal de los iconos representando a los grandes personajes creados por los maestros de la pluma.

 

Publicidades en las paredes del viejo subterráneo, se confunde con un museo...